jueves, 19 de octubre de 2017

Ciudad de vacaciones...

Si no sabes donde vas, como fue nuestro caso, lo primero que haces según llegas a este lugar es preguntarte “pero, esto qué coño es???”.
Se respiraba un ambiente extraño, una quietud solo rota por caminantes solitarios y silenciosos vestidos con chándal.
Tras una primera ronda, descubres una ciudad en miniatura, compuesta por un montón de chalets dispares de arquitectura “pasada de moda”, pero que no desmerecen en nada a los impersonales construidos en la actualidad. Edificios más grandes con la misma estética a los que intentas dar un uso. Rotondas, señales, jardines, campo de fútbol, bancos, minigolf, sus propias playas y lo que para nosotros fue sin duda la joya de la corona...la capilla!!!
Y sigues con la misma pregunta en la cabeza…y añades otra; cómo un lugar así, ha podido llegar a ese estado de abandono???
Preguntas a San Google y el te saca de dudas. Se construyó en los años 50 para uso y disfrute de los trabajadores. En las tres décadas siguientes tuvo su mayor auge y a partir de los 90 empezó a caer en picado. En 2006 se cierra y ahora está en tierra de nadie, cayéndose a cachos. Ya se han perdido edificios como la residencia, parte de un comedor y algún chalet. Pero para saber más sobre la historia de este lugar, os dejo este enlace que me parece el más completo que he encontrado y además, pide un merecido futuro para el lugar: http://unfuturoparaperlora.blogspot.com.es/ (aquí descubrí el uso de todos y cada uno de los edificios del complejo).
Volvimos unos años después, a pasar un día entero en el lugar y disfrutar de él y de los millones de sentimientos que te atenazan…
Aunque sea un lugar que está al aire libre, creo que ha sido el que más sensación de abandono y desasosiego me ha transmitido. En ésta ocasión, la vegetación crecía a sus anchas, ocultaba caminos e invadía edificios. Mientras caminas por él, te sientes observado. Los chalets con sus persianas a medio bajar y los reflejos en los cristales, ayudan a que esta sensación se haga aún más intensa. Cuando por momentos te encuentras solo ante el paisaje, te sientes en medio del decorado de una película apocalíptica.
Sientes pena e impotencia y ganas de gritarle al responsable, pero es que no ves que tienes una mina de oro que se está derrumbando???
Damos una vuelta para que lo comprobéis???
Comedor 2 ↓
Chalets ↓
( No se puede entrar amiguitos de lo ajeno, es la vista desde fuera de una ventana.)

Comercios ↓
Aseos Públicos ↓
Dirección ↓
Parte de atrás del comedor 1 ↓
Comedor (construido en 2002 por problemas estructurales con el comedor 1) ↓
He leído que hay dos hermanas antiguas trabajadoras de la ciudad, que permanecen en el lugar y se niegan a abandonarlo. He leído también que hay gente que vuelve con sus sillas de camping y su tortilla de patatas al lugar donde fueron felices. Ojalá Perlora permanezca y vuelva a ser lo que un día fue.

lunes, 31 de julio de 2017

El Cortijo del Fraile...

En pleno Parque Natural de Cabo de Gata se encuentra este precioso cortijo, vallado y en estado de total abandono. 
Lugar en el que se han rodado míticas películas como "El bueno, el feo y el malo"y "La muerte tenía un precio".
Lugar que inspiró a García Lorca para escribir "Bodas de sangre".
Lugar declarado Bien de Interés Cultural, afectado por el total desinterés de sus propietarios.
Podría contaros su historia, pero para eso tenéis al Sr. Google (os recomiendo que le preguntéis). Por mi parte, me alegro de haber podido recorrerlo cuando aún se mantenía en pie de la mano de alguien que llevaba muchos años acudiendo al lugar y que me hizo una inesperada visita cultural (gracias, runner desconocido). Sólo me arrepiento de no llevar la cámara réflex encima y haber tenido que disparar con el móvil (de ahí la calidad de las fotos) pero en mi recuerdo se quedarán las sensaciones vividas ;)

martes, 25 de octubre de 2016

Far West...

En medio del desierto, en un terreno sin delimitar, estaban estos escenarios lugar donde se rodaron películas míticas como "El Cóndor" o "Conan, el bárbaro", entre otras...
Estábamos embelesados, recorriendo cada rincón de esos edificios de cartón piedra, cuando un coche se acercó al medio de la "plaza" para descargar unos bidones e informarnos que nos encontrábamos en una propiedad privada. 
Al parecer, el dueño de todo esto (su jefe), por una módica cantidad de euros, te deja disfrutar de las ¿instalaciones? a punto de derrumbarse. Y a mi, me parecería un genial negocio, si parte de ese dinero se invirtiera en mantener un lugar con tanta historia en condiciones, pero encontrándose como se encuentra, me parece una tomadura de pelo.
El buen hombre nos dejó que termináramos (cosa que nos llevó poco tiempo, ya que era medio día de un caluroso día de Agosto) y que poco queda ya que rascar en el lugar, se despidió de nosotros y nos dejó allí llenando megas en las cámaras digitales y carrete en la analógica.
Cuando ya no quede nada en pie, siempre nos quedarán las fotos para el recuerdo...