miércoles, 21 de diciembre de 2011

Rodén (Fuentes de Ebro – Zaragoza)


Danos cuatro pedruscos abandonados y seremos capaces de entretenernos durante dos horas…
Básicamente eso es lo que nos pasó con este pueblo…
Nuestro destino era Belchite y la excusa para pasar el fin de semana en un pueblo de Zaragoza llamado Fuentes de Ebro…pero cuando eres aficionado a la fotografía, buscas la hora con “mejor luz” para poder hacer fotos, así que antes de poder ir a Belchite, con la luz del atardecer, teníamos que buscar una alternativa…
Mientras desayunábamos en el hostal en el que estábamos alojados [momento publicitario porque el lugar lo merece: http://www.hostalmotorland.com/], sin quererlo Carlos nos hizo la ruta para el fin de semana…
Nos comentó que de camino a Belchite se encontraba este pueblo, abandonado también tras la Guerra Civil en 1936 y para allá que fuimos…
No había mucho que rascar.
La iglesia corona una montaña que hace sombra sobre el pueblo nuevo construido justo a los pies del antiguo…
En pie sólo se mantienen los muros que la delimitan y el campanario…
Mientras estás allí, el silencio te envuelve sólo roto momentáneamente por el paso del AVE sobre un viaducto cercano…
 
El tiempo se nos echó encima sin darnos cuenta…era hora de comer y coger camino a Belchite, así que, dejamos atrás estas ruinas con su recuerdo en nuestras tarjetas de memoria…

martes, 27 de septiembre de 2011

Izarra International College...


Hacía demasiado tiempo que tenía el tema de los abandonos abandonado…
Me estaba convirtiendo en una tía comodona de flash en mano y modelos de calle y estaba actualizando esto, gracias al archivo atrasado y acumulado de hace años…
En parte por pereza a la hora de buscar información y en parte (creo que la que más pesaba) por miedo a descubrir que no era capaz de volver a hacer fotos con luz natural sin flash de relleno…

La cuestión es que hace unos días descubrí un contacto nuevo en Flickr que tenía fotos (muy buenas por cierto, aunque sean HDR y no comparta el gusto por esa técnica, hay que reconocer cuando las cosas están bien hechas) de un sitio que me llamó mucho la atención. Intercambiamos un par de mails, localicé el sitio en el mapa y guardé la información para una futura visita…

Gracias a Dios, a Alá o a Adonis, ahora mismo comparto mi vida con alguien que es tan “de impulsos” como yo, así que bastó un mail un lunes con las fotos del lugar para recibir como respuesta un “cuándo vamos???” que se materializó en viaje relámpago el fin de semana…

Y así, comenzó nuestra aventura…con reserva de una noche en un hotel de carretera, un mapa del colegio abandonado facilitado por mi contacto de Flickr y unas ganas locas de volver a retomar esta “pasión” tan particular…

No podíamos haber elegido un fin de semana mejor…Después de perdernos en un par de ocasiones por carreteras secundarias del norte, con cruces de madera a los lados y un día nublado…
Después de pagar peajes a diestro y siniestro por esas pequeñas equivocaciones en las salidas y de andar y desandar kilómetros, llegamos a nuestro hotel rodeados por una niebla que aseguraba una visita de lo más inolvidable…Hicimos el check in, llenamos la barriguita y volvimos a coger el coche para buscar nuestro destino…

Más pérdidas, más kilómetros innecesarios, más anécdotas que harían de este viaje un viaje muy especial y por fin, cuando ya estábamos buscando un lugar donde dar la vuelta porque pensábamos que nos habíamos pasado el desvío, allí estaba…la entrada al Izarra International College!!!

En la entrada a la finca, una furgoneta y dos contenedores…El miedo a que “te pillen con las manos en la masa” se supera la primera vez que esto pasa…pero cuando hay por medio más de 350 km. y éste es el único motivo del viaje, la posibilidad de que sea todo en balde, no te abandona hasta que no tienes la tarjeta de memoria llena y la colección de sensaciones recorriéndote el cuerpo…

Una vez dentro, subimos por un camino de tierra rodeado de pinos y vegetación…No teníamos demasiadas horas de luz y las nubes y la niebla, no estaban a nuestro favor, así que con la información que llevábamos desde Madrid, había que aprovechar al máximo el poco tiempo del que disponíamos…

La primera parada fue esta:
La primera parada y la primera vez que mi acompañante me perdió de vista…Ya le había puesto sobre aviso…cuando entro a un lugar abandonado, me vuelvo completamente loca y a la primera de cambio, me pierdo…pero no siguió mi consejo de ponerme una correa y atarme en corto…

Llevábamos poco tiempo dentro cuando nos dimos cuenta de que el lugar estaba más transitado que el metro en hora punta…Seguramente por eso, se encuentra en las condiciones en las que está…
Junto al edificio de la piscina, había otro que en la planta baja tenía un enorme salón con chimenea y en las de arriba lo que en su tiempo debió ser una residencia para los estudiantes…
Habitaciones para dos personas (con baño propio) que aún conservaban los colchones e incluso una, con la cama hecha…No sé por qué, pero cuando descubro algo así, sí consigo sentirme “incómoda”…
Frente a este edificio, había otro con un letrero que indicaba “Residence -1” y que la falta de tiempo, nos obligó a pasar por alto…

Pasamos al edificio “Reception & Classrooms”…
Mármol, madera, paredes empapeladas y suelos de parquet arrancado…
Libros, pupitres, clases que aún conservan las pizarras, tiradas por el suelo con la huella de los nuevos “colegiales”…
Habitaciones con las cortinas echadas, meciéndose al viento…
Incluso una sala de cine, que fue imposible inmortalizar debido a la falta de luz…

Los exteriores, tampoco dejaban que desear y la niebla estuvo ambientando nuestra visita hasta el final…
Por último, hicimos una parada rápida bajo la lluvia, en el que fue el edificio principal del complejo…
Nos dejamos los establos, las canchas de baloncesto…nos dejamos un montón de rincones por descubrir, pero por mi parte, con mis 2 GB de imágenes, ya tenía más que suficiente para quitarme el mono de abandonos…

Porque sí, cuando salí de allí, me di cuenta que echaba mucho de menos todo esto…


Gracias a ellos por hacerlo posible:


Su galería del lugar, con un poquito más de información: http://www.flickr.com/photos/utopia13/sets/72157627264766330/

Mí “desvirgado” en el tema y el mejor compañero de viaje posible: http://javisanx.blogspot.com/


Para más información sobre el lugar, ya sabes…mete el título de la entrada en Google y culturízate…por mi parte, siempre he querido que este blog sea algo personal…en él cuento mis experiencias, mis sensaciones…y para todo lo demás, Google!!! ;)

martes, 13 de septiembre de 2011

Lleno, por favor!!!

Antes de que empieces a leer esta entrada, te pongo sobre aviso: es cutre, las fotos son pocas y malas y el sitio deja mucho que desear, pero sentimentalmente tiene mucho valor para mí… 

Es uno de esos sitios que conociste cuando aún tenían “vida”. 

Como ya comenté en la primera entrada de este blog, cuando era pequeña mis padres tenían un chalet en la zona de Guadalajara, junto al pantano de Entrepeñas. 
Por suerte para mi, mi padre era aficionado a la navegación y teníamos una barquita con la que paseábamos por el embalse. 
Esta gasolinera estaba en la montaña, lógicamente al lado de la carretera y cuando el pantano estaba lleno, podías acercarte a ella con la barca y subir mediante unas escaleras a llenar un bidón de gasolina. 

En 2006 me dio un ataque de nostalgia de esos típicos que suelen darme y tuve la necesidad de alquilar una casa rural por la zona, para poder recorrer todos esos lugares que cuando era niña me habían hecho pasar tan buenos ratos. 
Bajando del pueblo en el que estaba alojada hacía el lugar donde teníamos el chalet, me topé con ella, en este estado… 




Yo he avisado y el que avisa no es traidor. La entrada es corta (porque no da para mucho más), las fotos malas, pero el sitio, por los recuerdos, merecía tener un espacio (aunque pequeñito) en mi blog. 

Los abandonos que has conocido “vivos” se te clavan y te hacen recordar multitud de momentos bonitos…

miércoles, 20 de julio de 2011

Mina de carbón Hasard Cheratte (Bélgica)

Por un momento, creímos estar metidos dentro de la película “Hostel”…

Seis fotógrafos, equipo en mano dando vueltas alrededor de esta inmensa mina de carbón de estilo gótico intentando buscar una entrada o en su defecto, a nuestro contacto el Señor Gómez que según informaciones, nos abriría sus puertas…

Ante la imposibilidad de encontrar una entrada, preguntamos en un bar cercano por el Señor Gómez y en un momento, estábamos rodeados de un grupo de autóctonos regalándonos miradas sospechosas a nosotros y a nuestros equipos.

Nos alejamos de ellos con sus miradas clavadas en la espalda y seguimos intentando acceder al lugar.

No pasaron ni diez minutos cuando misteriosamente, apareció un coche que se paró a nuestra altura y que conducía el Señor Gómez…

Hechas las presentaciones, Gómez sacó su llave mágica del bolsillo y nos invitó a entrar, previo pago de una “propina” por su amabilidad, he indicándonos el número de teléfono que no casualmente estaba escrito en la pared, para que le llamásemos cuando quisiéramos salir de allí…él se fue y dejó la puerta cerrada tras de sí…

Si sumáis las miradas sospechosas de los autóctonos, la misteriosa aparición del Señor Gómez y la sensación de estar encerrados en un lugar de estas características, ya tenéis el argumento perfecto que por unos minutos nos convirtió en los protagonistas de “Hostel”.

Por suerte, yo por mi parte soy una inconsciente y pudieron más mis ganas de empaparme del lugar, que la parte lógica de la situación…

Estábamos dentro y teníamos pocas horas de luz para explorar todos los rincones que la mina nos ofrecía, así que, había que darse prisa…

Si me dais la mano, os llevo de paseo…


Estaba atardeciendo y empezaban a ganar terreno las sombras sobre las estancias del lugar…

Escaleras, montacargas, una bajada y darte de bruces con un túnel, completamente oscuro, cerrado con una verja sin candado y de fácil apertura…En la verja, estaba una de mis compañeras de expedición…la compañera a la que mi inconsciente y yo, le pedimos la cámara para, ayudándonos de su flash (incorporado, nada de externo) adentrarnos en el túnel…


No hay palabras para describir la sensación de estar ahí…la humedad, el frío, el viento y la única iluminación intermitente de los flashazos que vas pegando para intentar guiarte a tientas sobre los raíles de las vagonetas…




[Estas dos fotos, están hechas con mí cámara apoyada en un rail, una exposición de 15 segundos e iluminada con el flash incorporado de la cámara que me prestaron…]

De repente, escuché a mi compañera que desde la verja, me pedía que saliera corriendo de ahí. El Señor Gómez había vuelto y nos estaba llamando. Según puse mis pies fuera del túnel y con la verja aún moviéndose, el Señor Gómez nos dijo que aquel sitio era peligroso, que no debíamos entrar, porque un flashazo podría hacer que los gases acumulados nos hicieran volar por los aires…

Después de recuperar el aliento, ser consciente de lo que podía haber pasado y una vez que todos estábamos reunidos, Gómez, empezó a contarnos anécdotas del lugar.

En 1977 se cerró esta mina, sin tener muy claros los motivos. Los trabajadores dejaron de ir a trabajar de la noche a la mañana.

Ser una vaga y no controlar el idioma de nuestro “guía turístico”, hace que no recuerde muchas más historias de las que nos contó Gómez. Pero hay una que no olvidaré jamás. Gómez no paraba de decir “chucu-chucu” entre medias de algo que intentaba contarnos…Yo estaba convencida que era algún tipo de anécdota súper interesante a cerca de las vagonetas y los raíles (ingenua de mi), pero no, al final llegamos a la conclusión de que lo que quería decirnos, es que la gente se colaba allí a hacer el “chucu-chucu”…vamos, que la gente tenía la mina como un picadero…

Con el sol ya muy bajo y el buen sabor de boca que nos dejó la conversación con Gómez, salimos de nuestra película, sanos y salvos, con el equipo completo y sin bajas, ni cacerías organizadas…