miércoles, 21 de noviembre de 2012

Belchite (analógico)...

“Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondarán zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres”… 
Efectivamente, zagales ya no le rondarán, pero no le faltarán los domingueros ni los cazafantasmas…y es que, eso es lo que te encuentras cuando llegas éste lugar: una pareja en el “parking improvisado” brindando con dos copas de cava…y lo que dejas al caer la noche: un campamento bien organizado con una colección de cacharros indefinibles para mi…
Muchas son las historias que se cuentan de Belchite y amplio es su pasado, pero para descubrir todo eso lo único que tienes que hacer es una búsqueda en Google…yo lo que quiero, es contar mi experiencia personal de éste viaje…
Estoy acostumbrada a visitar lugares abandonados y creo que a parte del aporte fotográfico que te ofrecen, lo que más me engancha de estos sitios es su soledad, la cantidad de historias que te cuentan al recorrerlos, las imágenes de tiempos pasados que tu mente se empeña en recrear a cada paso…
En este sentido, Belchite me decepcionó un poco…es difícil sentirse sólo en lo que a mi manera de ver, se ha convertido en un parque de atracciones para familias, jubilados y extranjeros…
Quizá la decepción se deba a que, como pasa con algunas películas cuando ves el trailler, te esperas una obra maestra y después te decepciona, porque con la información que tenías (que en este caso por desgracia era mucha) has imaginado algo y la realidad se queda un poco lejos de tu idea…
Aun así, cuando tienes un momento para ti…cuando encuentras un sótano de difícil acceso, te cuelas en el, sientes el frío que te envuelve y dejas de escuchar el murmullo continuo de sus visitantes, puedes llegar a sentir como el lugar se apodera de ti…
Sus calles, siguen teniendo el encanto de tiempos pasados (cuando consigues verlas por un segundos sin niños corriendo)…
Como en todos los pueblos, en este también había un cementerio, ese punto era mi favorito en esta visita…y aquí llegó la segunda decepción…
A el se accede por una escalinata en curva que subí como una niña ilusionada pero al llegar arriba, no había tumbas, ni nichos, ni nada que se asemejara a un cementerio, salvo las flores secas…sólo era un “recuerdo a las víctimas” de hormigón, frío…
Terminamos nuestra visita, en la Iglesia del Convento de San Agustín…rodeados por un tour de los muchos que había y sin quererlo buscando el misil que estaba en la torre, que no había estallado y que se veía perfectamente (todos lo veían menos nosotros, supongo que será como los fantasmas…alguno vi yo por allí, pero muy de carne y hueso)
Fue un bonito viaje por muchas otras cosas, fue una celebración de Halloween especial y diferente, mi primer abandono analógico y me ayudo a tachar una cosa más de mi lista de cosas pendientes…

5 comentarios:

  1. Hola, nos ha encantado el blog. ¿No tenéis página en twitter o facebook para seguiros?

    Pasaros cuando queráis por @hypertrofiados.

    Un saludo

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  2. Hola Hypertrofiados!!!

    Me alegro que hayáis disfrutado de mi blog...tengo página tanto en Twitter como en FB, pero no están basadas en abandonos.

    De todas formas, si queréis seguirme, aquí os dejo los enlaces:
    @Lachurri
    http://www.facebook.com/pages/La-Churri-Photography/180029408764251

    Un saludo!!!

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  3. Te felicito por el blog, las imágenes de los lugares abandonados son muy buenas.
    Un saludo y mucho éxito.
    Oliver

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  4. Una pasada, es uno de esos sitios que por falta de tiempo y también de ganas de viajar aún no he ido, pero lo tengo en la lista. Ya solo por la historia y todo lo que pasó, se tiene que visitar.

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